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Comprar stock de liquidación para tu tienda o bazar

Negocio · Lectura de 7 minutos

Si tienes una tienda física, un bazar o un puesto en el mercadillo, el stock de liquidación resuelve dos problemas a la vez: coste de compra bajo y producto rotativo que da motivos al cliente para volver a entrar. Aquí te contamos cómo se trabaja con este tipo de mercancía sin llenarte el almacén de cosas que no se venden.

Por qué encaja tan bien con el comercio físico

El comercio de barrio compite mal en precio contra las grandes plataformas cuando vende lo mismo que todos. El stock de liquidación cambia esa ecuación por dos motivos.

El primero es el coste de compra: al adquirir por lotes pagas muy por debajo del precio de mercado, lo que te deja margen incluso vendiendo barato. El segundo, y más importante, es la rotación: como el contenido cambia en cada lote, tu escaparate no es nunca el mismo. Eso genera el efecto «a ver qué tienen hoy», que es exactamente lo que hace que un cliente entre una y otra vez.

Qué formato comprar según tu tamaño

La comparación completa entre formatos está en palé o caja: cuál elegir.

Cómo poner precio en tienda

El error clásico es poner precio artículo por artículo mirando cuánto vale cada cosa. En liquidación funciona mejor un sistema simple y visible:

  1. Tramos fijos. Mesas de 3 €, 5 €, 10 € y 20 €. El cliente entiende el precio de un vistazo y tú clasificas rápido.
  2. Piezas destacadas aparte. Lo de valor alto (electrónica de marca) va en vitrina, con su precio propio y comparado con el de mercado.
  3. Etiqueta con el precio de referencia. «Precio habitual 39 € — aquí 15 €» convierte muchísimo mejor que el precio a secas.
  4. Rebaja lo parado cada dos semanas. En liquidación, el stock quieto es dinero muerto. Mejor sacarlo barato que guardarlo.

Surte tu tienda con producto rotativo

Cajas y palés de devoluciones con artículos nuevos. Pago contra reembolso y devolución en 14 días.

Ver las cajas disponibles

La logística: donde se gana o se pierde

Trabajar con lotes exige un mínimo de organización, sobre todo si recibes palés:

Los números que debes vigilar

Tres cifras te dicen si el lote fue bueno:

El método de cálculo está en cómo calcular el margen.

Aspectos formales que no conviene saltarse

Al comprar para una actividad económica, pide siempre justificante de compra de cada lote: lo necesitas para tu contabilidad y para justificar el origen de la mercancía. Además, como vendedor profesional respondes de la garantía frente al cliente final, así que revisa lo que expones y sé claro en el ticket sobre lo que vendes.

Una nota sobre fiscalidad: existen regímenes especiales que pueden afectar a cómo tributas estas compras. Lo explicamos de forma general en el IVA de margen, pero para tu caso concreto habla con tu gestoría.

Cómo empezar sin arriesgar

No compres un palé la primera vez. Pide dos o tres cajas, ponlas a la venta y mide: qué se vendió, en cuántos días y con qué margen. Con esos datos ya sabes cuántos lotes al mes puede absorber tu tienda, y a partir de ahí escalas con criterio en lugar de con esperanza.

Preguntas frecuentes

¿Puedo comprar lotes si tengo una tienda pequeña?

Sí. Empieza con dos o tres cajas medianas al mes en lugar de un palé: te da variedad para una mesa de ofertas sin saturar el almacén.

¿Necesito factura para mi contabilidad?

Sí. Pide siempre justificante de compra de cada lote: lo necesitas tanto para la contabilidad como para acreditar el origen de la mercancía.

¿Qué margen se puede conseguir?

Depende del lote y de tu política de precios, pero el coste por artículo aprovechable suele quedar muy por debajo del precio de venta en tienda. Lo importante es medir el descarte y la rotación.

¿Y si un lote me sale malo?

Tienes 14 días para devolverlo. Y como el pago es contra reembolso, puedes revisar la mercancía antes de abonarla.

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