El formato para quien compra en serio: mucho volumen, coste por artículo mínimo y margen suficiente para revender. Pensado para revendedores, bazares y puestos de mercadillo.
Un palé no es para curiosear: es una compra de negocio. Compensa si vas a revender, si surtes una tienda física o si tienes puesto en mercadillo. Necesitas dos cosas antes de comprarlo: espacio para clasificar y tiempo para mover el producto.
Si es tu primera compra, no empieces aquí. Prueba con una caja grande, mide cuánto tardas en vender su contenido y con qué margen, y sube después. Es el consejo que damos en el plan de 30 días para revendedores.
La cuenta que separa a quien gana dinero de quien no es esta: divide el precio del palé entre los artículos que de verdad podrás vender (nunca el 100 %), y compara ese coste con tu precio medio de venta menos comisiones y envíos. Añade tus horas.
Haz esa cuenta en dos minutos con la calculadora de rentabilidad. Si el beneficio por hora no te compensa, mejor saberlo antes de tener el palé en el garaje.
Un palé ocupa. Necesitas un sitio donde abrirlo y clasificar sin invadir tu casa, y un sistema para no perder piezas. Te lo explicamos en cómo organizar tu inventario en casa. Y para vender rápido, reparte por plataforma: lo voluminoso en Milanuncios y Marketplace, la ropa en Vinted y la electrónica en Wallapop.
Consulta disponibilidad de palés. Pago contra reembolso también en formatos grandes.
Ver las cajasHasta 150 artículos nuevos, según el palé. El número mínimo se indica siempre en la ficha del producto.
No lo recomendamos como primera compra. Empieza por una caja grande, comprueba tu ritmo de venta y sube después.
Para comprar no, pero si revendes de forma habitual con ánimo de lucro sí es actividad económica. Consúltalo con una gestoría.
Con transporte especializado y previa coordinación de la entrega. Consúltanos las condiciones según tu dirección.