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Fotografía de producto para vender más

Operativa · Práctico

De todo lo que puedes mejorar al revender, las fotos son lo que más sube el precio final por minuto invertido. Y solo hace falta un móvil.

La luz lo es todo

Junto a una ventana, en un día nublado o a primera hora, sin sol directo. Nada de flash ni de luz de techo amarilla.

La luz natural difusa es gratis y mejor que cualquier foco barato.

El fondo

Liso y claro. Una cartulina blanca, una sábana o incluso el suelo si es uniforme. Sin cables, sin migas y sin el resto de tu casa de fondo.

Un fondo desordenado hace que el producto parezca peor de lo que está.

Las cinco fotos que debes hacer siempre

  1. General del producto entero.
  2. Detalle de la marca y el modelo.
  3. Los accesorios que incluye, colocados juntos.
  4. Cualquier defecto, de cerca y bien iluminado.
  5. El producto en uso o con algo al lado que dé escala.

Fotografía los defectos, en serio

Parece contraintuitivo, pero enseñar el arañazo vende más: genera confianza y evita devoluciones y discusiones después de la venta.

Un comprador que ve el defecto y aun así compra, no te va a reclamar por él.

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Trucos que cuestan cero

Lo que no hay que hacer

Usar fotos de catálogo o del fabricante. Es engañoso, muchas plataformas lo penalizan y el comprador desconfía cuando recibe algo distinto de la imagen.

Preguntas frecuentes

¿Necesito cámara?

No. Un móvil moderno con buena luz da mejores resultados que una cámara mal usada.

¿Cuántas fotos pongo?

Cinco o seis. Menos genera dudas, muchas más aburren.

¿Enseño los defectos?

Siempre. Es lo que más reduce las reclamaciones.

¿Vale editar?

Ajustar luz y recortar, sí. Alterar el color o disimular daños, no.

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